El rojo dejó de ser el color de una sola temporada para instalarse como color que va bien durante todo el año. Si sos rubia, usar algo de rojo le dará fuerza a tu look. Si sos morocha, lograrás un toque extra de misterio con este tono.
Las carteras, esa debilidad femenina, son los aliados perfectos a la hora de usar el rojo. Pero claro, hay carteras para cada momento del día y hay que saber elegir cuándo usar una u otra, para no quedar en la ridiculez.
Por ejemplo, para ir a trabajar es ideal optar por los modelos de un tamaño medio, funcionales y con bolsillos prácticos. Medianas, tené presente que tiene que entrar tu agenda, el celular, la billetera y un par de cositas más.

Para la noche, un sobre pequeño, con toques de distinción como podrían ser unas tachas, una cadena para poder cruzarla o un cierre imponente. Chiquitas, para que solo entre el celular, algo de dinero y no te moleten a la hora de bailar.

Si te vas de shopping, de viaje o a la facultad, nada mejor que un bolsón informal que sea grande, bien grande y tenga pocos bolsillos o detalles. Los más simple posible. En estos casos lo importante es el espacio ya que vas a tener que guardar desde un cuadernos y documentos hasta maquillaje para salir de un apuro.

Para esos eventos elegantes, tipo una tarde en un barco, un partido de polo o una cena formal en ese reto tan tradicional, tu cartera tendría que ser discreta pero con glamour. No hay que llamar la atención cuando necesitamos ser la lady del encuentro. Tamaño medio y algún pequeño detalle.

